A veces se me hace muy dificíl explicar el nivel exacto de calidad de este material, ya que siento que ustedes leen la palabra "oro" y lo asocian con él y su resistencia.
La realidad es que entre laminado en oro y oro macizo hay un abismo, y acá te dejo todos los detalles para que compres con total conciencia.
Oro Macizo 18K: una pieza de por vida:
El oro macizo es una pieza de inversión, y tiene un valor elevado ya que esta compuesta integramente de metal precioso.
Una cadena básica puede rondar el millón de pesos o más.
Dura para siempre, no se gasta, es heredable y mantiene su valor a lo largo de los años.
Laminado en oro 14 k ( Goldfilled):
Es el punto intermedio ideal entre la fantasía y la joyería fina. Las piezas tienen base de latón sobre la cual se fusionan a altas temperaturas, capas de oro 14k.
En promedio una cadena básica ronda los 50 mil pesos, lo que te permite tener una colección variada, sin gastar una fortuna.
Su apariencia es exactamente igual al oro macizo.
Son 100% hipoalergénicas y libres de níquel.
La realidad sobre la durabilidad (Sin vueltas):
El laminado en oro no es eterno. Aunque es altamente resistente y podes ducharte con las joyitas puestas sin que se arruinen al instante, su duración es limitada. No es una pieza de inversión para toda la vida como el oro macizo.
¿De qué depende que te duren años o meses?
1- PH de tu piel: Es un factor biológico que influye en el desgaste del metal.
2- El cuidado: El contacto con perfumes, cremas, cloro o sal de mar acelera el desgaste.
3- El uso: Si las usás 24/7 sin ningún tipo de precaución es inevitable que el material base no tarde en asomar.
Después de leer esto seguro podés pensar: ¿ Entonces se van a gastar? y la respuesta es: SI, algún dia. Pero ese es justamente el secreto de su encanto:
Elegis laminado en oro para disfrutar HOY, para tener la libertad de lucir piezas que brillan igual que el metal mas caro del mundo, que no te dan alergia, y sin el miedo constante de perder o dañar una joya de millón de pesos.
No necesitás una ocasión especial. El brillo que merecés al alcance de tu mano.
